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Lara y Metrovacesa, esa
empresa donde los líos...
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José Manuel Lara, el dueño de Planeta, ya tiene asiento en el
consejo de administración de Metrovacesa. Todo un peso pesado
aparece el paisaje después de la batalla de la inmobiliaria, donde
Joaquín Rivero y Sacresa se han batido a pecho descubierto. Unos
dicen que viene a poner paz entre los contendientes; otros, que es un
submarino de la familia Sanahuja. En cualquier caso, Lara desembarca
en una compañía en la que los líos se cotizan muy al alza.
Alguno dirá que para qué poner paños calientes donde la bronca se cotiza
a importes astronómicos. Resulta casi irrisorio recordar hoy los precios
que hace apenas cuatro meses ofertaban Rivero y su compañero de viaje
Bautista Soler por un lado, y Sacresa por otro –80 y 78,1 euros por
acción, respectivamente- en sus opas parciales por
Metrovacesa. Hoy la acción vale poco más de los 120 euros a los
que Lara ha pagado su 5,17% en el capital.
Más de 600 millones de euros que con toda seguridad el empresario
catalán va a vigilar muy de cerca. Mientras los dos bandos enemigos
han convertido en oro molido una disputa histórica, él sí tiene que
rentabilizar una inversión de altos vuelos, muy superior a las
operaciones que la sociedad que la realiza, Hemisferio, suele acometer.
Rivero, el hombre tranquilo y el mejor estratega antiopas
conocido en suelo patrio, seguro que ya ha visualizado todos los
escenarios posibles, no vaya a ser que a Lara le de por reclamar, como a
los Sanahuja, más buen gobierno y menos decisiones unilaterales.
Y seguro que el jerezano se está preguntando también por qué el nuevo
accionista compra a 120 euros, un precio caro sí o sí. Lo único seguro
es que, después de la batalla que acaba de terminar –al menos
provisionalmente- con Sacresa, Rivero se ha ganado el derecho a la
suspicacia.
¿Y el inversor de a pie? Más de uno se estará frotando las manos
si Lara llega para dar guerra. A cada batalla por el control de
Metrovacesa le ha seguido un rally espectacular de la acción, que ha
dejado con la boca abierta y en fuera de juego a los analistas, que
llevan dos años previendo una corrección de la cotización que no llega
de ninguna manera. Ya saben los enemigos de Rivero cómo se las gasta.
Claro que visto lo rentable que sale la confrontación en la primera
inmobiliaria española, puede que la acaben cogiendo el gusto al lío.
Cuestión de euros.
Fuente: Bolsa Cinco |
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